MARTA M. L., posible becaria de Wyoming
El sueldo medio ronda entre los 200 y los 500 euros, y dependiendo de la empresa existen más o menos pruebas de selección (desde tests psicotécnicos hasta cuestiones de actualidad o preguntas de valoración psiquiátrica).
Por poner un ejemplo, centrémonos en los medios de comunicación. Redactores, locutores, diseñadores gráficos, etc. toman sus vacaciones en verano y son los becarios quienes los sustituirán.
En una conocida cadena de radio se convocan las pruebas de selección para trabajar ese verano. Universitarios de toda España envían su currículum a la central, a Madrid.
Primera prueba: selección de currículos. Llegan a la cadena alrededor de 800, se desechan unos 300. Motivo: en vez de tener dos licenciaturas el universitario tiene sólo una, o a lo mejor sabe hablar inglés pero aún no ha tenido la oportunidad de desenvolverse con el chino (cada vez más de moda).
Desde recursos humanos se envía un correo electrónico a los seleccionados… Si has olvidado señalar tu correo electrónico en el currículum, ellos olvidarán avisarte también. Te dan una semana de plazo para prepararte a bocajarro el test de actualidad: 50 preguntas (no tipo test) sobre quién es el presidente de la conchinchina o cómo se llamaba la hermana de la prima de la amante del ex-gobernador de California de hace diez años.
Una vez medianamente superado, el departamento de Recursos Humanos se estira y llama por teléfono a los elegidos: “una prueba de locución y una entrevista personal, muchas gracias”. Los nervios a flor de piel. Te enseñan el edificio; “aquí podría trabajar yo”, piensas deseoso de cobrar 200 euros… Te sientan en un estudio. Cinco. Cinco personas te entrevistan al mismo tiempo: tres preguntan, el resto observan y apuntan. Psicólogos tal vez.
Los nervios a flor de piel. Te equivocas y sonríes. Te vuelves a equivocar y sonríes. Te ahogas. Dos licenciaturas, cuarenta cursos de humanidades, tres idiomas, programas informáticos… toda una vida de estudio…
Te dicen: “si llamamos dentro de tres semanas bien, si no nada”. No llaman si no te cogen. Llaman si te cogen. “200 euros”, piensas. Recuerdas que el piso en el que vives de alquiler -porque eres estudiante- te cuesta el doble de lo que te van a pagar por un trabajo en el que has tenido que pasar tres pruebas diferentes de selección.
Pasa la primera semana: no te llaman. Pasa la segunda: llaman a conocidos, no te llaman. Pasa la tercera: comienzas a preparar las pruebas para otro medio. Te desesperas. Recuerdas: 200 euros, dos licenciaturas, cuarenta cursos de humanidades, tres idiomas, programas informáticos… toda una vida de estudio…
Entonces llegas a casa y pones la televisión. Lo que más te hacía falta para seguir adelante: ver la broma del grandísimo Wyoming.
Vea la broma de Wyoming:
Es una pena como abusan y se aprovechan de la necesidad de la gente en este pais tercermundista
Es así Marta… Es así…
Y, sin emabargo, seguimos deseosos de esos puestos. Aunque ello conlleve dormir 8 horas a la semana y morir en el intento…
sigue asi y te comeràs el mundo, becarios al poder.`
Hola Marta!!! Esa es la realidad que nos espera, pero que espero podamos cambiar… Vergonzoso lo de Wyoming desde mi punto de vista, aunque es verdad que los de Intereconomía deberían haber contrastado